
Según fuentes cercanas a la celebridad, la cláusula establece que si Kim Kardashian se encuentra en una situación en la que no pueda arreglarse ella misma, no pueda comunicarse o esté inconsciente, se debe garantizar que su pelo, sus uñas y su maquillaje estén impecables.
Esta noticia, según los internautas, generó interés en los medios y en el público, ya que refleja la obsesión de la celebridad por su apariencia y la importancia que le da a su imagen pública.
Además, la cláusula de «glamour» en el testamento de Kim Kardashian es una muestra de cómo las celebridades pueden tener demandas específicas en sus planes de muerte

