

La acusación también menciona que Combs obligó a Ventura a llevar un arma de fuego en su bolso para hacerla sentir vulnerable, demostrando así su peligrosidad. Además, la introdujo a un estilo de vida de abuso excesivo de alcohol y sustancias, exigiéndole que obtuviera recetas ilegales para satisfacer sus propias adicciones.
La demanda relata que el abuso comenzó cuando Ventura tenía 19 años, persuadida por Combs para mantener una relación profesional y sexual. Asimismo, alega que Combs controló todos los aspectos de la vida de Ventura, desde su atención médica hasta sus oportunidades profesionales, dejándola sumisa a sus exigencias.

Después de los ataques violentos, la demanda señala que Combs se arrepentía, intentaba ocultar evidencia de su abuso y obsequiaba a Ventura con lujosos regalos. El abogado de Cassie, Douglas Wigdor, elogió su valentía al denunciar el abuso, mientras que el abogado defensor, Benjamin Brafman, negó las acusaciones.

